jueves, 19 de agosto de 2021

¡Adelanto! Romancia: La Historia de Karás el Intrépido.


Han transcurrido cincuenta años desde que la Gran Guerra de Greîa, conocida también como "La Triste Contienda", azotó al Gran Continente.

 

Muy pocos hombres y mujeres fueron quienes sobrevivieron a su terrible embate,  logrando por poco huir de ella, dejando atrás toda su historia. 


Cruzando los devastados campos, antiguamente rebosantes de vida,  recorrieron durante dos años el vasto continente, en un hecho conocido como 'La Larga Caminata' , hasta asentarse en las ruinas de lo que antaño había sido la gran urbe de Carïn, en el  profundo valle del mismo nombre. Pero, desde que la guerra hubo asolado el continente, y tal como hubo sucedido en tantas otras ciudades,  de aquel lugar sobresalían ahora solo ruinas escombrosas, abandonadas por la mano de la humanidad. 

 

Durante largo tiempo  los supervivientes trabajaron hasta lograr transfomar aquellas ruinas en su hogar. Guiados y protegidos por el general Angalón de Vesania, Romancia surgió de las cenizas del extinto reino, su antecesor. 


Una luz de esperanza por fin iluminaba el corazón de las esforzadas gentes... Sin saber que aquellas tierras estaban irreversiblemente profanadas por la difunta bruja Elira, su antigua regente. 


Sin sospecharlo, un horror sin precedentes se está gestando en secreto desde el corazón mismo de la ciudad. Aguardando pacientemente el momento para ser liberado...

 

En esta entrega de 'Las Sagas de Greîa', acompaña a Karás en su intento y aventura por salvar a las gentes de Romancia, guiándolos con su espada a través de campos y montañas infestos de las más viles criaturas que Greîa ha engendrado, en una arriesgada y desesperada maniobra por salvar a los últimos vestigios de la humanidad en Greîa.

 

Diosas, culturas, religiones y razas te aguardan tras cada página, a la espera de que los descubras. En esta odisea dantesca, ningún personaje estará a salvo. Como lector vivenciarás el horror de los justos, que, siendo tomados por total sorpresa, huirán despavoridos, tal como hicieron sus padres hace cincuenta años, en un intento casi instintivo de sobrevivir a lo que posiblemente será su final definitivo, y su extinción. ¿Podrá Karás, un veterano del ejército -casi anciano- salvar a la humanidad de un destino que parece premonitorio...?

 

  

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Nada me complace más, que ver la mitad de mi primera novela ya terminada. Aún queda mucho camino por recorrer, a medida que la inspiración fluye desde mi cerebro a través de mis dedos que conectan con el teclado de mi humilde computadora.

 Para ustedes, mis queridos lectores inexistentes, deseo de todo corazón que una vez que esta obra haya concluido, puedan degustarla de la misma manera que yo estoy disfrutando en escribirla...

 Si quieren saber un poco más, pueden encontrarlo en el siguiente enlace de Wattpad, el cual contiene los primeros tres capítulos de manera gratuita.


https://www.wattpad.com/story/281421474-la-historia-de-karas-el-intrepido

domingo, 8 de agosto de 2021

LA PARCA Y YO (Parte I)

 

Escritura Experimental
 
 
LA PARCA Y YO (Parte I)
 
UN CORTO RELATO ACERCA DE MI EXPERIENCIA PERSONAL CON LA MUERTE
 
Thom Ruminot.
 
 
NO puedo comenzar este testamento sin primero dejar en claro a cualquier lector que tenga la oportunidad de leer este texto que soy un joven escriba que aún no cumple los treinta, pero que cada día esta más cerca de, quizá, uno de los cambios de folio más significativos en nuestra vida.
 
 
DURANTE mi vida, he establecido y cultivado hermosas y ricas relaciones personales cargadas de amor hacia personas que me han enseñado mucho de la vida en base a sus propias experiencias personales. Huelga decir que, por norma general, esas personas fueron muy mayores que yo, y por lo mismo, su afán era principalmente traspasar sus conocimientos y vivencias con la intención de enseñarme de sus propios errores. 
 
 
HE tenido la hermosa oportunidad de enriquecer mi espíritu escuchando atentamente las palabras de mis mayores y aprendí, de muy chico, que los ancianos son, por esencia, licenciados maestros de la vida. O sea, ¿Quién más que aquellos y aquellas que vienen de regreso, arrastrando sus pies cansados, pueden hablarnos y enseñarnos en base a una experiencia macerada por años, bajo el rigor de una meditación forzosa de quién resume su vida, estando por llegar a la meta?
 
 
QUIZÁ, he llegado a pensar en estos últimos cuatro años, el precio a cancelar por aquella experiencia de amistad desinteresada tan rica en enseñanzas, es puramente el corto tiempo que significa. Algo así como caminar tomado de la mano de tu abuelo cuando eras niño, mientras dabas una vuelta a la manzana. Es decir, un paseo corto pero muy lindo. El calor de una gran mano de abuelo bueno, que te guiaba y te hacía sentir una seguridad sin igual.
 
 
ENTABLAR una relación de amor fraterno con personas mayores me ha enseñó cosas insospechadas, incluso más allá de su propia experiencia. Nunca hablé con un muerto, ni ninguno de ellos al menos, de los que yo conocía, tuvieron la capacidad esotérica de comunicarse con el más allá (O al menos nunca me lo mencionaron). Y, sin embargo, algunos de ellos partieron en silencio cuando aún sentía que no era el momento. ¿Cómo llamarlos por las noches, cuando las dudas me asaltaban y necesitaba un consejo, un aliento, una palabra amorosa? Simplemente se fueron, por que para ellos su momento fue perfecto, y su autobús llegó a llevárselos allá donde los vivos no tenemos permitido el paso. Y aprendí a aceptarlo con amargura.
 
 
LA MUERTE, la temida, la renegada, la incomprendida. ¿Qué puede ser la muerte, si no, parte de la misma vida, es decir, una maestra? Y vaya cuánto nos enseña cada vez que le toca hacer su labor tan ingrata. Como buena profesora que es, nos deja tarea para la casa.
 
 
- ¡A trabajar el desapego! -. Dice ella, - Y practícalo muy bien –
 
 
… Me susurró una vez antes de irse, mientras lloraba preguntándome por qué nuestros seres amados tienen que partir donde nos los podemos ver… ¿Por qué nuestros abuelos no son eternos? ¿Por qué mi madre algún día tendrá también que morir? ¿Por qué nuestras mascotas viven y mueren tan rápido…? 
 
 
"ME pregunto, también, si ella, la muerte, ama su trabajo, o si bien lo hace porque no sabe hacer otra cosa para poder comer… "
 
 
PARA terminar mi introducción, he mencionado que nuestros seres queridos ciertamente parten abandonando su encarnación terrenal, y no los podemos ver… Pero jamás podremos decir que no están ahí: Con algo de sensibilidad, los podemos sentir en los pequeños detalles, en las fragancias que llegan volando arremolinadas hasta nuestras narices, en el canto de un pajarillo que se cuelga de tu ventana y con su piquito repiquetea el cristal. En aquel rosal que alguna vez él o ella te dijo que le encantaba salir a mirar todas las mañanas. En el florecer de un hermoso girasol al calor acogedor del verano. Son gestos que te dicen -Hey, aquí estoy! -.
 
 
SIN duda ellos parten, pero jamás, nunca, los dejaremos de sentir. Ellos estarán ahí, siempre, creámoslo o no. Por que cuando hay amor, y este es verdadero, va a trascender más allá de nuestra comprensión humana y primitiva de lo que es vida y lo que es muerte…
 
 
BRINDEMOS PUES, por el amor que seguiremos cultivando en nuestros corazones, en honor de todos aquellos y aquellas que no volverán a enarbolar su copa junto a la nuestra. Al menos no en ESTA vida.
 
Gracias.